Islita es comunidad costera de 15 familias que habitan en estado de pobreza
la isla más pequeña del Golfo de Nicoya, con algo más de 2 hectáreas de extensión.
Sus pobladores son inmigrantes de diversas comunidades guanacastecas, quienes otrora
fueron los dueños de la costa tica.
Islita es comunidad de mujeres y
hombres valientes, donde las comodidades usuales del resto del país no han
llegado: ni agua potable, ni electricidad y el médico… dos veces al año. Solo
Dios es su compañero inseparable en la ñanga y el guardián de los partos entre
raíces y pangas, al igual que lo hacen mapaches e iguanas.
No obstante los logros obtenidos en infraestructura por la Pastoral de Pescadores
de la Iglesia Católica, las tierras bajas de la isla iniciarán su inundación
definitiva en pocos años, proceso que culminará con la desaparición total de la
ínsula en cinco lustros, al tiempo que la Ciudad de Puntarenas se convertirá en
una isla más del mismo golfo.
Y es que ningún ecosistema como
el marino-costero, revela las consecuencias del progreso humano desordenado e insostenible; donde las comunidades de
la costa en los países tropicales serán el primer rostro visible de las
migraciones humanas a tierras altas en el nuevo milenio.
En Islita los hombres pescan en el estuario; mientras mujeres y niños extraen
las pianguas entre las raíces del manglar. Ellas notarán gradualmente como
aquel sustento será imposible extraerlo, pues la marea alta será permanente, ahogando
su vital ingreso. Pero todos serán espectadores de la desaparición de sus
ranchos ante las olas cada invierno, para reconstruirlos de nuevo y trasladar
sus oxidados techos a un espacio vital comunitario cada día más estrecho…son
las víctimas inocentes del Cambio Climático; quienes no comprenden el origen del
fenómeno socio ambiental, pero guardarán el dolor de ver partir a sus hijos al
subir de la marea.
Uno de los responsables de fondo de esta agresión a nuestros humildes
hermanos, lo identifica el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático,
ONU, galardonado en el 2007 con el Premio Nobel, quien identifica por su
cuantía los países que mejor contribuyen a este fenómeno: Estados Unidos, Europa,
China, Rusia, Japón e India. No
obstante, ninguno de ellos desea conocer con detalle a quienes como
consecuencia de su riqueza material de hoy, perderán hogares, familia y
sustento diario.
Es la comunidad más expuesta al calentamiento
global en Costa Rica, pues solo 40cm de arena en la berma estacional la separan
del oleaje extremo de tormenta. Situación que en pocos años no será impedimento
para que sus humildes hogares sean barridos como consecuencia del voraz consumo
de energía por los países ricos. ¿Y qué hay de las convenciones internacionales
y del principio jurídico de quien
contamina paga?... Explíqueselo Ud. a ellos… Esta es la tragedia de Islita,
la primera comunidad centroamericana que desaparecerá producto del enriquecimiento
desordenado de sociedades lejanas, de extraña lengua y actitud despreocupada; un
sector privilegiado de nuestra misma especie que irresponsablemente daña el único
ecosistema habitable en el universo inmediato.
Esta es la cruda realidad de nuestras
comunidades costeras, aquellas que olvidaron cuando recién aprobaron la nueva Ley
sobre Cambio Climático; pues los desposeídos y los hermanos sin voz política, siguen
siendo los marginados de las decisiones que “se toman en San José”.
Niños de mangle:
Como parte de su rutina diaria, los
niños más pequeños acompañan a sus madres al manglar, fuente esencial en su
economía de subsistencia. El manglar proporciona pianguas y almejas en sus
raíces, es refugio donde desovan los peces que luego emigran al gran estuario y
brinda protección natural ante las mareas fuertes y las avenidas violentas de
los ríos en invierno. Para los niños representa su patio de juego pues entre el
fango pegajoso y las candelas del
mangle hallan diversión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario