Vistas de página en total

martes, 15 de abril de 2014

Niños de mangle



Islita es comunidad costera de 15 familias que habitan en estado de pobreza la isla más pequeña del Golfo de Nicoya, con algo más de 2 hectáreas de extensión. Sus pobladores son inmigrantes de diversas comunidades guanacastecas, quienes otrora fueron los dueños de la costa tica.
Islita es comunidad de mujeres y hombres valientes, donde las comodidades usuales del resto del país no han llegado: ni agua potable, ni electricidad y el médico… dos veces al año. Solo Dios es su compañero inseparable en la ñanga y el guardián de los partos entre raíces y pangas, al igual que lo hacen mapaches e iguanas.   
No obstante los logros obtenidos en infraestructura por la Pastoral de Pescadores de la Iglesia Católica, las tierras bajas de la isla iniciarán su inundación definitiva en pocos años, proceso que culminará con la desaparición total de la ínsula en cinco lustros, al tiempo que la Ciudad de Puntarenas se convertirá en una isla más del mismo golfo.
Y es que ningún ecosistema como el marino-costero, revela las consecuencias del progreso humano desordenado e insostenible; donde las comunidades de la costa en los países tropicales serán el primer rostro visible de las migraciones humanas a tierras altas en el nuevo milenio.  
En Islita los hombres pescan en el estuario; mientras mujeres y niños extraen las pianguas entre las raíces del manglar. Ellas notarán gradualmente como aquel sustento será imposible extraerlo, pues la marea alta será permanente, ahogando su vital ingreso. Pero todos serán espectadores de la desaparición de sus ranchos ante las olas cada invierno, para reconstruirlos de nuevo y trasladar sus oxidados techos a un espacio vital comunitario cada día más estrecho…son las víctimas inocentes del Cambio Climático; quienes no comprenden el origen del fenómeno socio ambiental, pero guardarán el dolor de ver partir a sus hijos al subir de la marea.  
Uno de los responsables de fondo de esta agresión a nuestros humildes hermanos, lo identifica el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, ONU, galardonado en el 2007 con el Premio Nobel, quien identifica por su cuantía los países que mejor contribuyen a este fenómeno: Estados Unidos, Europa, China, Rusia, Japón e India.  No obstante, ninguno de ellos desea conocer con detalle a quienes como consecuencia de su riqueza material de hoy, perderán hogares, familia y sustento diario.
Es la comunidad más expuesta al calentamiento global en Costa Rica, pues solo 40cm de arena en la berma estacional la separan del oleaje extremo de tormenta. Situación que en pocos años no será impedimento para que sus humildes hogares sean barridos como consecuencia del voraz consumo de energía por los países ricos. ¿Y qué hay de las convenciones internacionales y del principio jurídico de quien contamina paga?... Explíqueselo Ud. a ellos… Esta es la tragedia de Islita, la primera comunidad centroamericana que desaparecerá producto del enriquecimiento desordenado de sociedades lejanas, de extraña lengua y actitud despreocupada; un sector privilegiado de nuestra misma especie que irresponsablemente daña el único ecosistema habitable en el universo inmediato.
Esta es la cruda realidad de nuestras comunidades costeras, aquellas que olvidaron cuando recién aprobaron la nueva Ley sobre Cambio Climático; pues los desposeídos y los hermanos sin voz política, siguen siendo los marginados de las decisiones que “se toman en San José”.

Niños de mangle:
Como parte de su rutina diaria, los niños más pequeños acompañan a sus madres al manglar, fuente esencial en su economía de subsistencia. El manglar proporciona pianguas y almejas en sus raíces, es refugio donde desovan los peces que luego emigran al gran estuario y brinda protección natural ante las mareas fuertes y las avenidas violentas de los ríos en invierno. Para los niños representa su patio de juego pues entre el fango pegajoso y las candelas del mangle hallan diversión.







No hay comentarios:

Publicar un comentario